1375306460_460795_1375307261_noticia_normalCuando la inspiración nos ha invadido, cuando estamos envueltos en las mieles de una inspiración inmensa, las palabras no dejan de cesar sobre el documento que parecía siempre quedar en blanco.

Y bien, hemos comenzado nuestra novela tan anhelada desde hace tiempo. Por fin las ideas parecen haberse ordenado en el lugar correcto. Escribimos y escribimos por horas, olvidamos el resto del mundo y volvemos a la realidad cuando decidimos poner punto final a ese escrito. Hemos terminado, y ¡zaz! no puedes dormir porque te ronda por la cabeza la idea de una segunda parte. Fantástico, tendrás más cuartillas por escribir.

Tomas de nuevo el ordenador, pero esta vez el número de deberes han aumentado, prefieres descansar en tus tiempos libres, no hay tiempo de redactar. Y ahí queda nuestra novela intacta, incompleta por esa segunda parte. Avanzan los días, tu novela te pide a gritos que la termines, pero la inspiración se ha ido.

Justo eso es lo que me ha pasado. Te emocionas con dar continuidad a una segunda, tercera o cuarta parte, pero hasta ya olvidaste los últimos diálogos de tus personajes. Te deprimes al ver todo lo escrito y tengas que retroceder para leer y estar en el mismo canal que tus personajes. Desmotivación, y en eso otra idea brillante aparece: una nueva novela saldrá a la luz.

Si bien quieres ser escritor, pero ya no sabes cómo cerrar aquella primera novela. Mi gran error fue dejar mi primer escrito por meses en aquella solitaria carpeta en mi ordenador. Perder la ganas por volver a conectarme con todo y los personajes. Olvidé documentar las ideas principales, las características de mis personajes y trazar un esquema general de esa segunda parte que llegó a mi mente. Ahora, esa novela que tiempo atrás creí buena, no sé que rumbo irá a tomar.

TIPS

  1. Lleva contigo tu cuaderno de notas. Anota todas las ideas, deja que fluyan. Traza un esquema general de tu novela. Muchas veces éste esquema sólo lo entiende el autor, puede ser con símbolos, dibujos, flechas relacionando ideas principales, colección de imágenes, en fin. Haz que vuele tu imaginación.
  2. Realiza fichas para tus personajes. No tienen porque tener forma rectangular exactamente, en una hoja coloca su nombre, apodos, características físicas, personalidad, habilidades, debilidades, gustos y si es posible, una imagen que represente tu personaje. Debes conocerlos a fondo, considerarlos dentro de tu lista de amigos, debes sentirlos reales.
  3. No abandones la idea. Una vez que hayas roto el bloqueo de escritor, no pares. Puedes tomar un descanso claro, pero eso de dejar abandonada tu historia por meses, años no te hará mejorar como escritor.
  4. Leer y leer. Está claro que cómo escritores no debemos dejar de leer, es importante releer nuestra historia (sobre todo en voz alta) para no perder el hilo que desde el principio sacamos a la luz.

Son algunos de los tips que considero después de cometer un gran error, con mi primer novela, dejarla por meses encerrada, para poder dar seguimiento. Aún no he terminado la segunda parte y en ese tiempo he escrito otras dos novelas, escribí el comienzo de otras dos y algunos poemas, ¡bien por mí! pero el exceso de trabajo de corrección, maquetado se ha amontonado.